Envueltos en infinito



... un objeto cualquiera como un edificio está envuelto en la infinitud del tiempo, la lluvia está envuelta en la infinitud del espacio, nuestras comprensiones están envueltas en la infinitud del saber, un punto es la intersección de infinitas rectas, el inicio de todas las cosas como el “Big Bang” es una singularidad física… estamos llenos de paradojas por todas partes. Estamos envueltos en infinito, cada cosa pequeña está envuelta en infinitos. Es posible representar una variante numérica a través de infinitos contenidos. Y no solamente el número como tal sino que todos sus bordes se pueden convertir en subconjuntos infinitos que relacionan esa realidad con el número mismo que limitan. Es decir, no solamente tenemos el infinito sino diferentes infinitos. Es decir, tenemos la teoría de los transfinitos de Cantor. Nosotros estamos abocados a la parte, Lucas*, pero lo que no nos damos cuenta es que la parte está involucrada necesariamente con el infinito que la contiene. Estamos acostumbrados a pensar en partes. A veces, llegamos a pensar en colectivos, entonces hablamos agremiaciones a nivel financiero o productivo. Hablamos de expresiones comunitarias, pero más allá de lo que vivimos en un modelo diferenciado sin que detectemos el infinito que nos rodea; por ello en todos los campos, cuando intentamos entender nuestro entorno, llegamos a asombrosas paradojas irreconciliables. Tenemos que encontrar un modelo que pueda organizar, como Cantor lo hizo, una relación entre el infinito y la parte. 

Mientras no logremos cambiar el modelo sobre el cual modelemos lo que somos, a través del cual representamos la realidad que pensamos, vamos a estar sujetos a una serie de variantes a través de las cuales solamente hay suma desordenada de partes. Yo te pregunto, Lucas*, ¿qué pasaría, si a ciencia cierta, al ser humano se le enseñase que es infinito en esencia? Ya no desde una perspectiva educativa ni religiosa. Si de verdad se le pudiese implantar una ética natural desde su tierna edad, sabiendo que él en la medida en que daña a otros se daña a sí mismo, puesto que comparten la misma condición, pues somos la suma de todas las cosas. Si encontrásemos un mecanismo en diferentes ámbitos como la educación, la religión y la filosofía, y demás, y pudiésemos encontrar un modelo un poco más viable, tal vez algo más abstracto pero más viable, tal vez algo más inteligente pero mucho más coherente en el que pudiéramos vernos como espejo de la infinitud, seguramente las cosas podrían cambiar porque el ser humano jamás se agrediría a si mismo si cree que las demás personas son parte de él mismo.

Sesha
Entrevista De la depresión a la economía del pensamiento con Sesha

* el entrevistador
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